top of page
Buscar

Día 26: 3 Lecciones de Vida Que Aprendí al Salir de Mi Zona De Confort


Este fin de semana he vivido una experiencia increíble que me ha dejado tres lecciones valiosas que quiero compartir contigo.


Como ya he contado en blogs anteriores, en abril me uní a clases de danza contemporánea, algo completamente fuera de mi zona de confort.

Y este fin de semana celebramos el festival anual, donde participé en dos bailes con mis compañeros de clase. Fue una experiencia llena de emociones, desafíos y, sobre todo, aprendizajes.



Estas son las tres lecciones que me llevo del festival y que, espero, también puedan inspirarte.


Lección 1: Disfruta el Momento, Porque Pasa Rápido


Uno de los comentarios que más escuché de mis compañeras fue:—¿Cómo puedes estar tan tranquila antes de salir al escenario?


No es que no tuviera nervios. Claro que los tenía. Pero en lugar de dejar que el miedo o la presión se apoderaran de mí, decidí hacer de ese día una misión: disfrutarlo al máximo.


Piensa en esto: todo el trabajo ya estaba hecho. Habíamos ensayado durante meses, nos habíamos preparado lo mejor que pudimos. Preocuparme por cometer errores en los últimos minutos antes de salir no iba a cambiar nada...


Así que opté por estar presente. Sentir la emoción en el aire, conectar con mis compañeros, sonreír y disfrutar del momento.

Al final, cuando estás en el escenario y bailas confiada y disfrutando, lo que transmites al público no es perfección, sino energía positiva.


Y esa energía es mucho más poderosa que cualquier pequeño error que puedas cometer.


Esta lección no se aplica solo a bailar, sino a cualquier experiencia que hayas preparado con esfuerzo. Hay momentos en la vida que pasan demasiado rápido como para perderlos preocupándote. La clave está en confiar en tu preparación, soltar el miedo y disfrutar el presente.




Lección 2: Salir de tu Zona de Confort Siempre Vale la Pena


Hace unos meses, si me hubieras dicho que estaría participando en un festival de danza, no te habría creído. Inscribirme a las clases ya fue un gran paso fuera de mi zona de confort, y subir al escenario fue un reto aún mayor.


Pero ahora que lo he hecho, puedo decir con total sinceridad: ha valido la pena.


Recuerdo las horas de práctica, los días en los que no lograba un movimiento y me preocupaba no estar lista. Hubo momentos en los que dudé de mí misma, pero cada esfuerzo, cada segundo de incomodidad, ha sido recompensado con creces.


Hoy me siento más confiada, más fuerte y más feliz. La satisfacción de haber logrado algo que parecía imposible es incomparable.


Salir de tu zona de confort no siempre es fácil, pero siempre es enriquecedor. Porque incluso si las cosas no salen perfectas, el simple hecho de intentarlo te transforma.


Creces, aprendes, y descubres capacidades en ti que quizás no sabías que tenías.


Así que, sea lo que sea que estés considerando hacer, te animo a dar ese paso. Puede dar miedo al principio, pero la recompensa que te espera al otro lado es inmensa.



Lección 3: Las Experiencias Fuera de Tu Zona de Confort Crean Conexiones Especiales


Algo que me ha sorprendido gratamente de esta experiencia es la conexión tan profunda que se forma con las personas cuando compartes algo fuera de lo habitual.


En las clases de danza, todos éramos diferentes, pero todos estábamos saliendo de nuestra zona de confort de alguna manera. Había una ex bailarina que quería reconectar con sus raíces, una madre de dos hijos que necesitaba tiempo para sí misma, un padre de cuatro que quería retarse a hacer algo completamente nuevo…


A pesar de nuestras diferencias, compartíamos un deseo común: conectar con esa parte de nosotros mismos que a veces dejamos olvidada. Esa niña o niño interior que solo quiere jugar, explorar y disfrutar.


Es increíble cuánto puedes conectar con los demás cuando te permites ser vulnerable y hacer algo nuevo.


En mis viajes sola, también lo he sentido. Las personas que conoces en esas experiencias suelen ser almas afines, porque, como tú, están abiertas a lo desconocido y buscan algo más allá de la rutina.


Creo que este tipo de conexiones son esenciales para nuestra felicidad. Porque, al final, lo que realmente nos une como humanos es compartir esos momentos de desafío, de vulnerabilidad y de triunfo.


Reflexión Final


Este fin de semana me recordó que la vida está llena de oportunidades para crecer, disfrutar y conectar.


Solo necesitas dar el primer paso, salir de tu zona de confort y permitirte vivir la experiencia, con todo lo que conlleva: los nervios, las dudas, el esfuerzo, pero también la alegría, la satisfacción y las conexiones significativas.


Así que, si estás pensando en hacer algo que te asuste un poco, mi consejo es: hazlo.


La vida pasa rápido, y cada momento que eliges disfrutar y cada desafío que decides enfrentar son los que realmente hacen que valga la pena.


Gracias por acompañarme en este viaje de reflexiones diarias.

¡Nos vemos mañana en el próximo episodio!


Laura

 
 
 

Comentarios


bottom of page