Cómo Cambiar Tu Estado de Ánimo al Instante (Sin Fingir Alegría)
- Laura Angez

- 12 may 2025
- 2 Min. de lectura
Cuando Fingir Positividad No Es Una Opción
Hay días en los que simplemente te sientes mal. Te falta energía. Todo te irrita. Y lo peor es cuando alguien te dice: “Sé más positivo” o “Sonríe, ya se te pasará”.
Spoiler: Esto no ayuda. De hecho, muchas veces solo te hace sentir peor.

Entonces, ¿qué puedes hacer cuando no quieres fingir alegría, pero tampoco deseas quedarte atrapado en un estado de malestar? La respuesta puede parecer contraintuitiva: cambia tu cuerpo antes de intentar cambiar tu mente.
El Cuerpo Como Palanca Emocional
La neurociencia ha demostrado que tu cuerpo y tu mente están en comunicación constante. Tus pensamientos influyen en tu postura, pero tu postura también influye en tu estado mental.
Un estudio de la Universidad de Harvard liderado por Amy Cuddy en 2010 mostró que adoptar posturas de poder durante tan solo dos minutos puede generar cambios fisiológicos significativos:
📌 Aumento de la testosterona (mayor sensación de confianza)
📌 Disminución del cortisol (menor nivel de estrés)
📌 Mejor disposición para actuar
Otros estudios también señalan que movimientos físicos suaves como caminar o estirarse activan regiones del cerebro asociadas con la regulación emocional.
Es decir: tu cuerpo puede ser el interruptor que reinicia tu estado de ánimo.
Qué Hacer Cuando Te Sientes Mal
1. Mueve el cuerpo, aunque no tengas ganas
No necesitas una sesión intensa de ejercicio. Basta con salir a caminar, estirarte, agitar los brazos o dar unos saltos. No lo hagas por fitness, hazlo para sacudir emociones estancadas. El movimiento crea espacio. (Los animales lo hacen constantemente. Se sacuden después de un evento estresante. Patos, perros...)

2. Cambia tu postura con intención
Ajusta tu cuerpo como si ya te sintieras mejor:
👉 Hombros hacia atrás
👉 Mentón paralelo al suelo
👉 Respiración lenta y profunda
Hazlo durante dos minutos. No necesitas pensarlo demasiado, solo actúa. Tu sistema nervioso leerá la señal: “Estoy bien”, y empezará a adaptarse.
3. Crea microespacios sin estímulo
Aléjate de la pantalla por unos minutos. Cierra los ojos. Respira. Date una ducha fría o abre la ventana y deja que entre aire fresco. Los estímulos físicos como la luz natural, el agua o el viento actúan como un reset emocional.

Reflexión Final
No necesitas mentirte ni repetir afirmaciones vacías para sentirte mejor. Solo necesitas interrumpir el bucle corporal que sostiene tu malestar. Tu cuerpo es la herramienta más rápida y directa para empezar a cambiar tu estado mental.
La próxima vez que sientas que estás en un día gris, no intentes forzarte a pensar diferente.
Empieza por moverte, respirar y crear espacio. A veces, lo que necesitas no es alegría forzada, sino una pausa física para volver al presente, y a ti.
Laura
PD: Avísame si vas a probar este reinicio físico la próxima vez.




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